Lunes 1 de Junio 2015

Un triunfo que invita a soñar

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Vs Yupanqui - 2015Sportivo Barracas le ganó a Yupanqui  2 a 0 con goles de Patricio Costa Repetto y Carlos Tapia de penal por la 11º fecha del Torneo AFA de Primera D.

La victoria del Arrabalero se construyó tempraneramente, a dos minutos de iniciado el encuentro y en el primer ataque, el centrodelantero clavó un derechazo abajo y decretó la apertura del marcador. Minutos más tarde, a los 32, Tomás Duilio, árbitro del partido, sancionó un claro penal a favor del Arrabalero. El defensor Walczuk paró la pelota con la mano y Tapia lo transformó en gol con un toque a la derecha, el arquero Alemán había elegido el otro palo.

En lo que va del torneo, fue la tercera visita de Sportivo Barracas en cancha de Liniers. Las anteriores habían comenzado perdiendo y así habían terminado, 1-0. La historia se escribió diferente, porque la dupla Damián Infante - Claudio Vidal tuvo que echar mano como nunca antes en el armado del equipo. Tanto por lesiones y suspensiones la defensa fue con nombres alternativos.

Siempre resaltamos la enorme virtud de un equipo que despliega un juego generoso y de alto vuelo. Esta vez los puntos a resaltar son otros. Personalidad, concentración, actitud avasallante, solidaridad, lectura de juego y adaptación.  A Yupanqui no le quedó otra que conformarse con un rol netamente inferior.

Lo paradójico queda plasmado en que los goles llegaron en la primera mitad, mientras que el aluvión de llegadas Arrabaleras se dieron en la segunda. Para Sportivo Barracas fueron catorce jugadas de ataque (si, catorce!) que llevaron peligro al área del local, mientras que Yupanqui tuvo tan sólo 2.

Desde el minuto 7 hasta el minuto 13, el Arrabalero dio una clase de equipo sólido, concentrado y agresivo. Pero como ese tercer gol ansiado y merecido nunca llegó, parecía que la injusticia estaba rondando por la cancha de Liniers. Como el tanto que diera cifras definitivas y que diera por liquidado el trámite nunca se hizo presente, a Yupanqui se le encendió la luz de esperanza. Claro, si lograba convertir quedaba a tiro del empate en un partido en el que tendría que haber sido goleado.

Y la chance existió. Pero allí estaba Ezequiel Cohen, personificando a la justicia, para sacarla sobre la línea. La jugada es la muestra de lo que transcurrió en el partido. Sportivo Barracas no dio una sola pelota por perdida, vivió y sintió cada segundo con profunda intensidad. Entendió que debía sostener la diferencia con inteligencia, para recuperar el balón lo más arriba posible, para tomar a cada jugador rival, no dejarle espacio para pensar y actuar. Una vez logrado, traducir rápidamente la postura de recuperación en ataque.              

Una victoria que puede marcar a fuego el destino del grupo. Porque lo que se obtuvo no fueron solo los tres puntos. Sportivo Barracas demostró en Liniers que lleva con gusto, elegancia y personalidad la pilcha de candidato.