Miércoles 1 de Julio 2015

Tres puntos de oro

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Torneo 2015 - Vs MunizSportivo Barracas hilvanó su sexta victoria consecutiva. Con goles de Ignacio Acosta y Nicolás López –la figura del partido- venció como visitante por 2-1 a Muñiz en cancha de Juventud Unida por la décima quinta fecha del Torneo de Primera división D. Así cierra la primera rueda, a un punto del líder Liniers. 

El encuentro estaba pautado para el domingo pasado, pero la gran cantidad de lluvia lo postergó. Quedaron secuelas, el campo estaba al límite y en ciertos sectores había charcos que atentaron contra un desarrollo normal. A los jugadores les costó muchísimo afirmarse, hacer pie para no caer ante cada arranque, no resbalarse en cada freno, pasar la pelota con precisión. Esta situación tuvo claramente como perjudicados: el juego y el estilo de Sportivo Barracas.

Muñiz salió con la clásica motivación del equipo más chico que tiene ante sí la gran posibilidad de mostrar que es capaz de superar a un adversario que está en lo alto de la tabla. Intentó ahogar en la salida y pegar rápido. Pasaron 15 minutos hasta que el Arrabalero empezó a acomodarse todas las situaciones. Pudo adelantar sus líneas, controlar el balón y tener desbordes.

Cuando promediaba la primera parte llegó el penal bien sancionado por Negrete a favor de Sportivo  Barracas. Martinez, el lateral izquierdo del local, tocó la pelota con la mano justo cuando le quedaba servida a Patricio Costa Repetto. Balbuena le tajó el disparo a Carlos Tapia, rápido y atento estuvo Ignacio Acosta para capturar el rebote y de primera mandarla al fondo de la red. Un momento justo para adelantarse en el marcador.

Sportivo Barracas siguió decidido a ir por más, a tratar de noquear a un rival que se mostraba desconcertado y desordenado. La más clara fue para Carlos Tapia que quedó mano a mano, pero el arquero tapó con los pies cuando definía abajo y a la izquierda en el achique. Sobrevivió Muñiz a ese tramo en que no encontraba la brújula.

La segunda parte comenzó de la peor manera. A pocos segundos de iniciada, Moreyra estampó el empate en una jugada donde el balón le quedó en la puerta de área tras un rebote. Disparo abajo y certero y nada que hacer para Lucas Roa. El local se envalentonó para morder en todo el campo e inyectar aun mayor intensidad al trámite. El Arrabalero aceptó el reto y el esquivo destino que se le había presentado.

Comenzaron los cambios en ambos equipos hasta agotar los tres cada uno. En Sportivo Barracas ingresaron Diego Dorregaray, Miller Moreno y Damián Anriquez. Una movida de ajedrez que cambió el rumbo del partido. Porque vino bien la rotación por el desgaste, porque acomodó las piezas en el medio y arriba, y porque llevó a Muñiz a sentir que no lo iba a poder ganar.

Sobre el final brotaron el drama y las emociones. Ante un mal rechazo de la defensa local, la pelota cayó en los pies del cerebral e incansable Nicolás López, que con un zurdazo que clavó en el ángulo superior derecho, le dio el triunfo al Arrabalero. Muñiz se pasó de revoluciones. Su técnico fue expulsado y ese exceso de energía se trasmitió a la cancha. Un jugador expulsado –Moreyra- y alguno más que el árbitro perdonó. Se fue la primera rueda y el Arrabalero llenó las arcas con tres puntos de altísimo valor.