Martes 5 de Mayo 2015

Primer traspié de local

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Vs Ctral BallesterSportivo Barracas cayó por 2-0 ante Central Ballester y perdió su invicto en condición de local en el estadio de Sportivo Italiano.

Resulta extraño e ilógico el marcador por la superioridad que mostró el Arrabalero y por lo que se esperaba en la previa del único escolta del torneo de Primera D.

Lo mejor del equipo que dirige la dupla Damián Infante y Claudio Vidal se vio en la primera mitad. Arrinconó al rival durante todo el trámite y dispuso de las opciones más claras para abrir el marcador. El primer aviso lo dio Kevin Juan al capturar un rebote adentro del área y sacar un derechazo que pasó rozando el ángulo superior izquierdo del arco que defendió Castrogiovanni con oficio y algo de fortuna.

El aluvión Arrabalero se produjo en los últimos 15 minutos de la etapa. Damián Anriquez tuvo dos chances que fueron desactivadas tanto por el arquero visitante como por el travesaño. También Santiago Yossini tuvo la suya, cuando anticipó en cabezazo tras el córner y encontró bien parado al número uno.

La sensación de poco por el resultado sin goles al llegar el entretiempo daba lugar a la esperanza de que en la segunda parte se hiciera justicia y finalmente se abriera el marcador. Contrariamente a lo previsto, la visita facturó con sorpresiva efectividad las únicas dos chances que generó durante todo el encuentro.

A poco de iniciada la etapa, exactamente a los 6 minutos, Godoy, el centrodelantero, quedó mano a mano y definió abajo a la izquierda ante el buen achique de Blas Pisano.  Un baldazo de agua fría en una tarde radiante e inmejorable para la práctica de fútbol.

A pesar de la intensa búsqueda del empate que luego le permitiera ir por la victoria, Sportivo Barracas no encontró el gol. Varias chances se sucedieron en los pies de Kevin Juan y el ingresado Patricio Costa Repetto. El visitante profundizó su accionar lento y exasperante ante cada pelota a su favor, ya sea en laterales o saques de arco. También deambularon por el suelo para cortar el ritmo de partido y tomar respiro.

El árbitro Ariel Roldán fue demasiado permisivo con cada una de estas acciones y cometió  groseros errores que perjudicaron al local. En la primera no dio ley de ventaja, cortó un ataque de Ignacio Acosta para cobrar falta y amonestar a un jugador del visitante, y la segunda cuando debió expulsar – y sólo le  mostró amarilla- al defensor de Central Ballester tras tomar del cuello a Damián Anríquez quien quedaba cara a cara frente al arquero y listo para definir y estampar el empate.

El resultado adverso da lugar a hacer borrón y cuenta de nueva de un partido que no tiene mayores explicaciones. Es un buen momento para mirar hacia adelante y entender que las derrotas, aunque injustas, también pueden tocarle al Arrabalero, que siempre ha sido superior a sus rivales.