Martes 28 de Julio 2015

Justicia

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Torneo AFA 2015 - Vs LiniersSportivo Barracas derrotó por 3 a 2 a Liniers con goles de Montenegro, Juan y Dorregaray y se subió nuevamente a la punta del Torneo AFA de Primera D.

Era el partido de la fecha, Sportivo Barracas a tan sólo un punto de la cima del campeonato, enfrentaba al líder Liniers.

Así lo entendieron los hinchas y simpatizantes que se acercaron en gran cantidad al estadio de Ciudad Evita, en un día laborable. Así también lo entendieron los dirigidos por la dupla técnica Damián InfanteClaudio Vidal, quienes desde el arranque salieron en búsqueda de los tres puntos.

Los que no lo interpretaron en la misma línea, fueron los conducidos por Juan Saítta que, desde el arranque, buscaron aferrarse al empate, con el objetivo de irse a casa manteniendo la diferencia en la tabla de posiciones. La línea de seis que plasmaba la visita en el terreno de juego, era una muestra de ello.

De arranque, a los tres y cuatro minutos, lastimaba el Arrabalero en los pies y la cabeza de Miller Moreno; en ambos casos, la pelota se fue cerca del arco que defendía Quaranta.

Controlaba la situación Sportivo Barracas en todas las líneas. Y debía agudizar el ingenio para romper el cerrojo que proponía el puntero del campeonato. Era un partido trabado, incomodo para jugar ante la férrea marca, pero Sportivo Barracas lastimaba.

Probaba desde afuera Oscar Peñalba. Daniel Pozzo también tuvo su chance minutos después.

Pero a los 21 minutos cambiaba el partido. Jugada aislada, bochazo desde la mitad de cancha y gol del visitante en los pies de Ortíz López. Premio excesivo para uno, y castigo para el otro.

Sintió el golpe el Arrabalero pero no se desesperó y fue a buscar el empate. A los 33 minutos del partido, hubo infracción en el área de Pardo sobre Diego Dorregaray, quien estaba mano a mano con el arquero. Penal, pero Negrete no consideró lo mismo; sería el inicio de una tarde para el olvido del árbitro que, decididamente, no estuvo a la altura de las circunstancias.

Sobre el final, hubo dos chances mas para empardar antes de ir a los vestuarios. La primera en la cabeza de Gonzalo Valdéz y, la segunda, en los pies de Maximiliano Montenegro, pero no hubo fortuna.

El arranque del segundo tiempo no tuvo la misma intensidad que la primera etapa. Si con el cero a cero Liniers estaba conforme, con la ventaja a su favor retrocedía aún más y todo era un largo trámite; jugadores que se “lesionaban”, demoras en poner en juego el balón, etc.

Para colmo de males, a los 28 minutos, se estiraba la ventaja a 2 goles a través de Allende, desde los doce pasos.

Parecía que se escapaba la ilusión de ser punteros, pero el primer premio para Sportivo Barracas, por suerte, llegó un minuto después. Montenegro se animó a rematar desde 30 metros y la clavó al lado del palo izquierdo, inatajable para Quaranta.

Renacían las esperanzas de, al menos, alcanzar la igualdad. Seguían las teatralizaciones de la visita, el árbitro compraba, y el juego se hacía entrecortado. La parcialidad Arrabalera hizo lo suyo y, desde, las tribunas, empujaba al equipo.

Nuevo premio al esfuerzo y el empuje para Sportivo Barracas, a los 39 minutos, en los pies del recientemente ingresado Kevin Juan, que aprovechó una pelota que quedó boyando a metros del área grande y la clavó al ángulo. Nada pudo hacer el arquero visitante, a pesar de la estirada.

La justicia cobraba mayor presencia en la tarde de Ciudad Evita. Reparto de puntos y a seguir persiguiendo al puntero. Pero todavía faltaban seis minutos por jugar, más el descuento, y estos jugadores saben de hazañas.

Una de las características salientes que demostró este equipo a lo largo del campeonato, es que nunca baja los brazos, nunca se da por vencido, pelea la última pelota como la misma intensidad que la primera.

Y este partido no fue la excepción. A los 47 minutos, a 3 del final, Dorregaray fue a buscar un pelotazo, le ganó al defensor, eludió al arquero y definió con suma tranquilidad para el triunfo de Sportivo Barracas y el delirio de todo el pueblo Arrabalero.

Abrazos y gritos por doquier, festejo de jugadores, cuerpo técnico, equipo médico y colaboradores, que saltaron al campo de juego para festejar la victoria, hasta ese momento, parcial.

La justicia decía, ahora sí, presente en la tarde, porque el premio mayor se lo llevó el equipo que buscó el triunfo en todo momento, que trató bien el balón, que no se desesperó a pesar de la desventaja, y que quiere hacer historia jugando al fútbol.