Lunes 13 de Julio 2015

Fue muy superior pero empató

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Vs Dep ParaguayoSportivo Barracas igualó como local 1-1 ante el duro Deportivo Paraguayo con goles de Ignacio Acosta para el Arrabalero y Matías Coselli para la visita y sigue como único líder del campeonato. Fue muy superior en el encuentro jugado en cancha de Italiano por la décima séptima fecha del Torneo AFA de Primera D.

El vaso medio lleno o medio vacío. Dos formas de acotar la multiplicidad de aristas que ofrece un partido, un reduccionismo para explicar las sensaciones que pueden despertar un resultado que debió ser victoria clara para Sportivo Barracas.

El vaso medio vacío. A los 12´ se produjo la primera y única llegada del Deportivo Paraguayo.  Pelotazo (pum para arriba) para que alguno de los tanques de ataque se las arreglara. Coselli le ganó la posición a Santiago Yossini y quedó mano a mano con Lucas Roa, la pelota pasó con roce entre sus piernas y entró mansita, pidiendo permiso. Justificaciones y merecimientos del gol quedan en deuda.

El equipo de la dupla Damián Infante y Claudio Vidal respetó sus ideas, su estilo y personalidad para jugarlo de entrada en el campo rival. Más allá del resultado adverso nada modificó su estructura, con paciencia y claridad buscó y creó muchísimas opciones de gol. Situación que trasmite tranquilidad por convencimiento, hace rato que hay un equipo que sabe a lo que juega.

El visitante achicó siempre hacia atrás, rara vez ejerció una presión en la mitad de la cancha. El Arrabalero desplegó las alas con sus diez hombres de campo abocados al ataque. Y por eso, casi todos tuvieron alguna chance de gol. Por derecha intentaron Carlos Tapia y Miller Moreno, en el centro de ataque se movió Diego Dorregaray, por izquierda se asociaron Gonzalo Valdéz y Ezequiel Sánchez, en el medio fueron eje Oscar Peñalba y Nicolás López. Los zagueros Santiago Yossini y Maxi Rivas Bolaños junto a Ezequiel Cohen como líbero, todos plantados de mitad de cancha hacia adelante.

El Arrabalero agotó las formas para llegar a la conquista. Ya sea con pelota en movimiento,  con desbordes, pelotas detenidas por tiros libres o  tiros de esquina, inclusive remates de media distancia. Algunas pasaron muy cerquita, otras las desactivó el arquero Romero y alguna otra como el disparo de Rivas Bolaños las impidió el travesaño.  No hubo caso. Al descanso con una injusta desventaja.

Para la segunda parte, más allá de los cambios de ambos equipos,  todo siguió igual. Salvo porque el empate por fin llegó. Recién cuando promediaba la etapa se rompió el maleficio. El ingresado Acosta tomó el baló por izquierda, habilitó a Sánchez para que metiera un centro por abajo. Llegaron juntos Dorregaray y el autor del gol, Acosta,  el remate y el tanto fueron con suspenso, pegó en el palo y finalmente entró.

La suerte volvió acompañar al visitante. Enseguida del empate, Dorregaray asistió a Sánchez, gambeteó al arquero e increíblemente la definición se fue a centímetros. La sensación fue que si esa no entró la paridad difícilmente se iba a quebrar.

El vaso medio lleno. Sobran los partidos en que el que nada buscó se haya quedado con todo. Sobran también, los resultados adversos donde el equipo que creó innumerables chances de gol se fuera con las manos vacías. Como pintaba el mediodía, al menos, una entró.