Domingo 21 de Febrero 2016

Con las manos vacías

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - AFA - Primera C - Vs Argentino de Quilmes - 2016Sportivo Barracas perdió como visitante por 1 a 0 frente a Argentino de Quilmes.  El Arrabalero tuvo situaciones claras para empatarlo y hasta ganarlo, pero otra vez (sí, otra vez) el arquero rival terminó siendo la figura.

En una agradable tarde en el sur, ante una buena cantidad de público y en un estadio centenario el Arrabalero dejó un invicto de 24 partidos que traía desde hace casi un año. El local aprovechó una de las pocas que tuvo a través de su delantero Valenti.

El recorrido pondrá enfrente equipos con historia, otros con oficio, algunos con buen juego y otros con poco ruedo. Lo que está claro es que el escalón de categoría se revela en distintas variantes. Argentino de Quilmes no es un deleite ni tampoco avasallador, pero sí mostró capacidad para pelearle la tenencia  del balón a Sportivo Barracas y para ir directo al arco de enfrente. Un equipo más vertical que horizontal. 

Un extraño primer tiempo. La presión del local impidió que el equipo conducido por la dupla Damián Infante y Claudio Vidal pueda desarrollar el habitual volumen de juego que lo caracteriza. Pero a pesar de esto, las situaciones más peligrosas y los merecimientos para abrir el marcador fueron del Arrabalero. Cada vez que llegó lo hizo con mucha profundidad.

El gol llegó tras una buena combinación del equipo Mate, para que Sergio Valenti ingresara al área y definiera con gran calidad ante la salida de Walter Cáceres. Antes y después del único tanto del partido, se sucedieron las llegadas de Sportivo Barracas y las respuestas de Adrián Leguizamón. El arquero local, se encargó una y otra vez de ahogar el grito de gol Arrabalero. Un cabezazo de Sergio Rodríguez a quemarropa en el área chica, y un remate extraordinario de Kevin Juan de tijera con pecho y sin que cayera la pelota al piso, fueron las jugadas de mayor riesgo.

Evidentemente el primer gol del torneo se hace desear, se niega a llegar y funciona como una especie de tapón que impide la llegada de todos los que están acumulados por méritos. Habrá que armarse de tranquilidad, limpiar la mente para que los nubarrones no incidan en la definición y atraer a la diosa fortuna, que va y viene con su habitual andar caprichoso. No hay mucha más vuelta que darle al asunto.

La segunda parte mostró dos facetas bien diferentes. El cansancio y repliegue total de Argentino de Quilmes cerca de su propia área. La vehemencia y la capacidad física del Arrabalero que arrinconó a su rival. Los espacios escasearon y así las oportunidades fueron aisladas. Gran tarea de Gonzalo Valdéz y de Kevin Juan. Por la izquierda, una y otra vez armó lo mejor del ataque. Además el delantero sacó un nuevo remate desde la medialuna que arquero descolgó del ángulo.

En algún momento se tendrá que terminar el karma de que la figura siempre sea el arquero rival. Habría que hacer un seguimiento del rendimiento de cada uno de ellos en los partidos previos y posteriores a enfrentar a Sportivo Barracas. Es una llamativa casualidad. Para el Arrabalero son tiempos de tranquilidad y atención. El equipo, la idea y la convicción pondrán las cosas en su lugar más temprano que tarde.