Jueves 5 de Mayo 2016

Adversidad total

Sportivo Barracas  - Víctor Santa María - AFA - Vs JJ Urquiza - 2016Sportivo Barracas perdió como visitante por 3-2 ante J.J. Urquiza en un duro partido que presentó muchas aristas casi todas perjudiciales, incluida la pésima actuación del árbitro Diego Colombo quien incidió en el resultado final.

Dos veces se había suspendido el encuentro con la Jota. En ambas oportunidades debido a las inclemencias del tiempo que no dejaban desarrollar  la actividad futbolera. La tercera, más allá de ser la vencida y con derrota, dejo un saldo netamente negativo para el conjunto Arrabalero.

El partido arrancó en otra tonalidad. Los buenos toques y el encuentro entre los delanteros dejaba entrever que podía ser un gran día. Es que así se lo planteó y se lo plantea cada vez que sale al campo de juego el equipo de la dupla Damián Infante y Claudio Vidal. En una de las buenas combinaciones por izquierda, Elías Di Biasi desbordó,  dio un centro-pase-asistencia hacia atrás para que Emanuel De Porras marcara el primero con un certero remate. Apenas iban 7 minutos.

Alguna chance generó el local y otras también tuvo el Arrabalero para estirar la ventaja. Pero todo comenzó a pasar a segundo plano. Primero fue la lesión de Félix Orode. En una jugada común y sobre la línea de meta intentaba Orode desnivelar, pero su marcador decidió aplicar una zancadilla  más empujón. Acción temeraria teniendo en cuenta que el paredón (ya con las colchonetas de protección) estaba tan cerca. Allí golpeó Félix. Finalmente no puedo continuar y salió en camilla por precaución.

Poco tiempo después llegó la segunda acción. Matías Discenza con su despliegue habitual acorraló a su rival, y sobre la línea de meta ahora defensiva cubrió la pelota. Otro imprudente empujón o cuerpeo desde atrás de un jugador de J.J. Urquiza obligó a Matías a frenarse para no sufrir lo mismo que Orode. Se trabó y le cayeron encima. La rodilla soportó la peor parte. Tuvo que dejar la cancha.

Como su fuera poco, ahora el turno fue para Facundo Romero. En disputa del balón también recibió un fuerte pisotón que dobló su tobillo. Tampoco pudo continuar. Tres jugadas, tres acciones con excesos, tres lesiones, tres cambios. Ninguna amarilla. Inexplicable, inentendible. Diego Colombo, el juez encargado de impartir justicia estuvo allí para no decidir nada. Y se sabe, lo neutral siempre es funcional, siempre termina ayudando a unos y perjudicando a otros.

La segunda mitad transcurrió bajo el halo de lo ocurrido en la primera. Orode, Discenza y Romero ya no estaban. En sus lugares ingresaron Julián Bottaro, Patricio Bernabé y Maxi Montenegro. Nada fue táctico, todo sobre obligado. El shock no se hizo esperar. En poco más de 10 minutos J.J. Urquiza pasó por ventanilla a cobrar lo que tenía a disposición. Dos goles de Ríos de cabeza y otro de Bogado.

El Arrabalero se sacudió, y fue por la heroica. Pero Colombo estaba allí para hacer de las suyas. Un claro penal no cobrado sobre De Porras, muñequeo con las amarillas y la frutilla del postre. No dio ley de ventaja y cortó el juego justo cuando el reaparecido Ezequiel Cohen remataba y convertía. Insólito. Demasiada incapacidad. Porque esa pésima decisión volvió a sentirse cuando De Porras sobre el cierre puso con un lindo disparo de derecha el 3-2 final.

 Un día y una tarde no para olvidar. No se trató de errores comunes que un equipo de sobrellevar o corregir en la semana. Hubo una clara influencia sobre el desarrollo y el resultado. Diego Colombo es el responsable.