Domingo 16 de Abril 2017

Valioso triunfo

Sportivo Barracas - Víctor Santa María - Fecha 25 - Vs Midland - Primera CSportivo Barracas venció como visitante por 1-0 a Midland. Por la 25ta fecha del torneo de Primera C, en cancha de Colegiales con gol de Emanuel de Porras.

Al margen de los lamentables hechos ocurridos a la salida del plantel Arrabalero del estadio, en la localidad de Munro, se vivió una tarde ideal de feriado para jugar al fútbol. Sol a pleno con temperatura agradable. Lo negativo fue la cancha, el terreno de juego no estaba a la altura de las circunstancias para albergar un encuentro en el que se enfrentaron dos equipos que ocupan posiciones de vanguardia.

El Arrabalero necesitaba seguir solidificando su estructura para apuntalar la confianza. El empate heroico conseguido sobre el final ante Cañuelas le dio una buena porción de esa virtud intangible. Enfrentar a Midland como visitante era una sensación ambigua. Por un lado el riesgo y por el otro la oportunidad perfecta para ganar y que se produzca el efecto trampolín.

Apenas iniciado el partido quedaron claras las circunstancias por donde se encausaría. Mucha presión del local, actitud al límite –y más también-, superpoblación en el mediocampo, y lo descripto del terreno que transformó al balón en un juguete saltarín impredecible.

El combo le quedó más cómodo a Midland. Una buena tarea de Celín y Leguizamón le daba algo de proximidad al arco siempre bien custodiado por Walter Cáceres. Sea donde sea, si lo llaman, si lo buscan, el Mono siempre responde. Fue el momento además de soportar a los tanques de arriba, tanto Maxi Montenegro como Maxi Rivas Bolaños junto a Facundo Romero realizaron una tarea a destajo para no darle oportunidad a los delanteros del Funebrero.

Se hacía difícil el juego para Sportivo Barracas. Lautaro Baeza y Lucas Tracarichi no encontraban la forma de darle buen destino al juego. Encimados y perjudicados por el estado y dimensión del campo, quedaron envueltos en el barullo general que predominó. Un sinfín de interrupciones por faltas –algunas menores- imposibilitó la continuidad del juego. Desde donde quedara el tiro libre ya se sabía queiría directamente por arriba al corazón del área contraria.

Se pareció mucho a las batallas Arrabaleras de otras épocas, como cuando se jugaba de visitante en la Primera D. Le costó un tiempo al equipo que conduce la dupla Damián Infante y Claudio Vidal adaptarse y recurrir a la memoria futbolística de lo que ya le había tocado vivir.

La segunda mitad ya fue otra cosa. Primero porque los rebotes ya no le quedaron a Midland, segundo porque se adaptó en lo táctico. Ingresó Emanuel De Porras para descomprimir el medio y ubicar a un gladiador en la defensa ajena. Midland ya no pudo sostener semejante nivel de presión. Cuando no había llegado a los 20’ de la etapa, se vio el primer atisbo de agotamiento. Tanto mental como físico. Todo lo contrario le sucedió al Arrabalero, no sufrió el desgaste sino que fue el momento esperado para jugar, crecer y golpear.

Una gran pelota de Baeza para que luego el centro llegara al corazón del área. De Porras cabeceó y el arquero Ojeda hizo la estatua por primera vez, pelota arriba y al palo, rebote y Emanuel que desenfunda de zurda y bloquea el central Nieva desde el piso, otra vez le queda al delantero quien retroceda, gira y con deliciosa rosca a colocar la clava en el ángulo superior izquierdo. Ojeda perfeccionó la estatua.

El gol que se preveía definiría el partido –el clásico gol gana- fue para el que sobrevivió mejora un partido de juego traumáticamente deslucido. El local casi que por inercia fue a buscar el empate. Sin ideas, pero sobre todo sin energía física ni mental. Pudo y debió estirar el resultado a su favor el Arrabalero.

Un partido ganado y celebrado a la altura. Una tarde que hacen mella para mirarla más adelante e inflar el pecho. La batalla bien entendida, la hombría futbolística, la adaptación a las variables que puede presentar un encuentro de pelota. Ni más ni menos que eso. Ganar por demostración de superioridad, por argumentos sólidos, genuinos y de caballerosidad.